Instituciones: estructura y control social
Palabras clave: Instituciones; Agrupaciones humanas; Control social.
A. Giddens
“Los seres humanos emergen de la <<nada>>
de la naturaleza inorgánica y desaparecen en ese estado inorgánico…” (p. 222)
Es un reto tomar una postura ante
tantos factores importantes que "dan vida" a las instituciones y
sobre su influencia pasada, presente o futura en la vida social.
Elster (2010), Foucault (1975)
y Giddens (2011), entre los autores asignados para desarrollar el tema y
quienes aportan interesantes ideas y conceptos al conocimiento de la dimensión
social humana, me han puesto a revisar y
recordar con el detalle posible algunos de los ejemplos que usan para ilustrar la
complejidad de la interacción humana y que, como lo registra la historia y la
sociología, entre otras, pese a la evidencia de los hechos y situaciones es
arriesgado emitir un juicio de valor. Sin embargo, tanto en lo individual como
en lo colectivo o grupal, es conveniente hacerlo para no repetir errores.
Una extracción de los textos y para
los fines de esta actividad son los siguientes:
J. Elster
Las normas sociales como “conminación
a actuar/no actuar”. Ejemplo: Vestir ropa color negro para asistir a un
funeral. (p. 386).
¿Normas que regulan el comportamiento
y que equivale a actuar/no actuar, por el ¿qué dirán?
“Cultura de la hipocresía”; “La
ignorancia pluralista” = “Nadie cree en “X” pero todos creen que todos creen en
“X” (p. 410-11)
“La toma colectiva de decisiones,
como votar o no, repercute en “la elección de un curso de acción” (p.435)
M. Foucault
“El Panóptico es un lugar privilegiado
para hacer posible la experimentación sobre los hombres y para analizar con
toda certidumbre las transformaciones que se pueden obtener en ellos" (p. 207)
A. Giddens
El lado obscuro que miran y detallan los tres autores sobre las relaciones grupales entre humanos, sin duda que nosotros también lo vemos y quizá hasta hemos sido partícipes. ¿Es así?...¿nos agrupamos sólo para complicarnos la existencia? Definitivamente que no. Sin embargo, cualquiera que, como Giddens, considere que “surge de la <<nada>> inorgánica y allí mismo desaparece”, ¿qué posibilidades hay de que mire su lado de luz?
Valor de las instituciones y su papel en la reproducción, el control social y la toma de decisiones en los grupos humanos
J. Marías (1955:24), como Elster (2010), la mera agrupación de seres humanos no es una sociedad; los usos, las creencias, las ideas, las estimaciones, las pretensiones, entre otros componentes, son lo que conforman una sociedad.
Luego, el mismo Marías se refiere a las vidas humanas como:
...los elementos reales de la sociedad [que] no son «cosas» estáticas, sino presiones, pretensiones, insistencias y resistencias, con las cuales se realiza la «consistencia» de la unidad social. Todos sus ingredientes «vienen de» y «van a», están en movimiento efectivo (p. 34-35).
Así, las estructuras sociales se pueden entender (bajo la la misma perspectiva de Marías) como fuerzas variables en intensidad y dirección, en movimiento; que al mismo tiempo que conservan, anticipan. Las estructuras sociales son <<antiguas>> porque conservan aunque al mismo tiempo inestables o innovadoras (futuro).
Una ciudad o varias, son ejemplo de la estructura social de un país o zona geográfica de mayor dimensión. Al interior de las ciudades hay también estructuras de tipo económico, educativo, de gobierno, etc.
Elster (2010:461), en su capítulo 26 sobre las organizaciones y las instituciones, señala a la justicia transicional como ejemplo institución y define a éstas, las instituciones, como maneras de hacer las cosas.
Ratzinger (2000:27) se refiere a la libertad, la justicia y el bien como principios morales de las sociedades democráticas y precisamente para que la democracia relativista de nuestro tiempo vaya más allá del beneplácito mayoritario o de los apoyos suficientes en número, hasta para enviar a la muerte a un justo.
Tanto Elster como Foucault denuncian lo negativo de la existencia de las normas y las instituciones cuando se limitan a la disciplina y el castigo sin sentido.
La libertad y la justicia están en estrecha relación; por ello Ratzinger (2000:33-34) señala lo siguiente:
Una libertad cuyo único argumento consistiera en la posibilidad de satisfacer las necesidades no sería una libertad humana, seguiría recluida en el ámbito animal...el concepto de libertad reclama, por su misma esencia, un complemento que le proporcionan estos dos nuevos conceptos: lo justo y lo bueno...es propio de la libertad la capacidad de la conciencia para percibir los valores humanitarios fundamentales que atañen a todos los hombres.
Por tanto, y como se dijo en el ensayo 2, cuando lo moral se reduce "al árbol que da moras" o la democracia relativista de hombres sin convicciones, es comprensible que los autores de los textos base del tema como cualquiera de nosotros nos surjan cuestiones como las siguientes:
¿Es justicia política del gobierno en turno cuando asegura la condena de su(s) opositor(es) político(s), mediante la elección a dedo del juez? (Elster, 2010: 469)
¿Es justo desprenderse de sus cualidades de ser humano para vivir acorde a la libertad de la época actual en la que hablar de moral es equivalente a fanático intransigente?
Conclusiones
El lado obscuro que miran y detallan los tres autores sobre
las relaciones grupales entre humanos, sin duda que nosotros también lo vemos y
quizá hasta hemos sido partícipes. ¿Es así?...¿nos agrupamos sólo para
complicarnos la existencia? Definitivamente que no. Sin embargo, cualquiera que
como Giddens, considere que “surge de la <<nada>> inorgánica y allí
mismo desaparece”, ¿qué posibilidades hay de que mire su lado de luz?
El prologuista de Ratzinger (2000:18) dice justo lo que pienso sobre las normas y los principios de orden que permiten que un organismo o institución y cualquier agrupación humana, alcance sus objetivos:
La eticidad humana convierte al hombre en un ser abierto a un amplísimo futuro cargado de posibilidades, activo y audaz para encausar originalmente su vida por sendas inéditas, alejadas de lo trillado y consabido, y singular para rebelarse contra cualquier caprichosa regla obligatoria.
Y entonces sí se puede hablar de instituciones valiosas, de relaciones sociales pequeñas o grandes como opción de evolución humana y no sólo como grupos delictivos, mafia organizada para manipular y abusar, etc. O dicho con vocabulario corriente: minorías excluidas y mayorías ignorantes de la cultura populista.
Referencias
Elster, J. (2010). La explicación del comportamiento social. Barcelona: Gedisa. Pp. 387-476.
Foucault, M. (1975). Vigilar y castigar. México: Siglo XXI. 199-230.
Giddens, A. (2011). La constitución de la sociedad. Buenos Aires: Amorrortu. Pp.193-253.
Marías, J. (1955). La estructura social: teoría y método. Madrid: Sociedad de Estudios y Publicaciones.
Ratzinger, J. (2000). Verdad, valores, poder: piedra de toque de la sociedad pluralista. Madrid: Rialp.
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