domingo, 20 de octubre de 2019

2 Animal moralista

Palabras clave: Moral; Relaciones interpersonales. 

Introducción


Algunas discusiones de nuestro tiempo sobre temas que causan conflicto hasta entre los miembros de una familia o las amistades, derivados del carácter social del ser humano y que a mí me parece interesante abordar para el propósito de esta actividad es la dimensión moral de toda persona humana.

Como no conozco la trayectoria de S. Pinker he dado una mirada a su biografía para tener idea de la postura del autor y así hacer mi análisis y tomar postura respecto de lo leído.

Así, encuentro comprensible que el autor del capítulo que elegí haga sus planteamientos que tiendan hacia la negación de la moral como parte de la naturaleza humana; tal es propio de quienes desde la ciencia de la biología se refieren al homo sapiens solo como la especie del sentimiento y la razón y no más. Usualmente, sobre lo moral,  usan el tono como de S. Pinker:

“Otra característica extraña de los sentimientos morales es que se pueden encender y apagar como si de un interruptor se tratara.” (p. 439)

Efectivamente, en nuestro tiempo y bajo el supuesto real de los impactantes logros de la ciencia y la tecnología que nos colocan en condiciones de comodidad inimaginables, y cuando hace apenas unos 30 años, la telefonía se limitaba a la doméstica y nada móvil, por ejemplo, no falta quien considere  por tanto, anticuado e innecesario lo moral. 


Con algunos postulados de Pinker (véase Fig. 1) y lo que algunas personas publican en XXXX, enseguida intentaré exponer algunos argumentos sobre las consecuencias negativas de las relaciones sociales al estilo Pinker.      


Fig. 1. Postulados de S. Pinker extraídos de El animal moralista.



Lo básico sobre la moral



Catón, Armando Fuentes Aguirre, el cronista de Saltillo, Coahuila, México, suele decir que, para algunas personas, “la moral es el árbol que da moras.” Yo considero que dice mucho de verdad.

En el marco delineado en el primer ensayo sobre las relaciones sociales, continuamos ahora con una breve exposición de la confusión que provoca la ignorancia, el desinterés y la negación de la dimensión moral natural en las relaciones humanas. Y para ello haremos uso de conceptos básicos desde la ética y que a su vez toma los fundamentos de la antropología y la metafísica.

Ocampo Ponce (2002:137) dice sobre las relaciones del ser humano con sus semejantes que:



La ética-política es una de las ciencias filosóficas más importantes tanto por la luz de sus principios como por la finalidad de sus aplicaciones ya que el fin de ésta es la contemplación de la verdad en sus principios para la realización del bien común, es decir, para que la persona y la sociedad obren de tal manera que se logre la plena realización de todos y cada uno de los miembros de la sociedad.  

Algunos autores como García Norro (2013) denominan relativismo moral a toda postura que convierte al hombre en la medida de todas las cosas, incluida la verdad. y esto sucede cuando alguien como Pinker usa vocablos como "animal moralista" puesto que ya con ello deja ver que su propuesta se coloca incluso al extremo opuesto de Ocampo Ponce Y garcía Norro. Luego, sin praeambula fidei entre Pinker, los autores citados y yo, que coincido con los citados, el discurso que viene ha de ser opuesto a los postulados de Pinker.


Lo animal de nuestro tiempo


Cuando  S. Pinker habla de "...cosas que han adquirido un tinte moral hace muy poco" (p. 441): los pañales desechables, la comida rápida, etc., sin ponerlo en duda sino recordando la definición de moral de Catón, considero que es una muestra de la confusión y del relativismo moral que con amplitud expone García Norro (2013).

Las relaciones sentimentales en el trabajo, nada nuevas y pese a las guías y códigos de ética obligatorios en ámbitos privados pero también públicos, dan idea de las complicaciones y hasta conflictos que acarrean cuando alguien excede los límites de lo laboral. Pinker, a su grupo de colaboradores ¿les permitirá olvidarse de los excesos de moral y los alentará a que den rienda suelta a sus "conexiones sociales humanas"?

En mi ejercicio sobre relaciones sentimentales sí/relaciones sentimentales no en el trabajo, con mi grupo de amigas y por la facilidad de respuesta, y como nos sucede en otros asuntos en los que la moral algo tiene que ver; todas dijimos que no tiene nada de malo. Sin embargo, cuando pregunté si su pensamiento era el mismo para sus parejas, en su ambiente o incluso para quienes ambos trabajan en el mismo lugar, ya la respuesta fue: "...bueno, no es malo para quienes son libres o..." Es decir, mientras se trate de la vida de los demás ¡hagan lo que quieran! pero en la mía yo sé, y puede que sea distinto. 

Pese al tiempo de conocernos, las 11 amigas y yo, y a  la historia de vida que cada quien tiene, puedo decir que algo de anticuado tenemos. No somos de las mujeres que se relacionan con personas comprometidas y hasta donde sé, ninguna ha hecho más de una relación al mismo tiempo. 

A propósito dejé fuera a las personas conocidas que sé que no solo han tenido una o varias relaciones sentimentales en el trabajo sino que también han llevado una o varias relaciones al mismo tiempo y no siempre con personas libres.  En mi ámbito laboral actual, el sector público, todavía este comportamiento no es bien visto. Si no se les rechaza abiertamente sí son tema de conversación general. Es decir, que por  más que nos empeñemos en abrir más nuestra mente y vivir acorde a la modernidad, sin costumbres medievales o de dioses de fantasía que todo prohíben, parece que nuestra naturaleza humana se niega a desaparecer.

Válida para todo México y desde el año 2018 se hizo pública la Cartilla moral; en la página 8 se lee lo siguiente:

No todo está permitido. Lo excluido es aquello que está mal, que causa mal. El bien es benéfico, y el mal es maléfico.

Nada académico el vocabulario y sin referencia a S. Pinker.



Conclusiones


El relativismo está presente en nuestra vida y somos muy felices hasta que nos toca vivir en carne propia las consecuencias de tanta libertad en nuestros actos o de los actos de otros que agreden o irrumpen nuestra vida.

Si el postulado de Pinker en el que se refiere a un exceso de moral en nuestro tiempo fuera principio de vida a seguir en el mundo, ¿qué sería de nosotros? Supongo que pasaría lo mismo que a las culturas tan brillantes como la griega y la romana.

Que los pañales desechables y la comida chatarra sean temas de profundo estudio ético-moral en nuestro tiempo y no el aborto humano, es una señal de confusión de valores y producto de la promoción del relativismo moral.

Cuando el ser humano en lo individual se concibe solo como biología, carne y emociones y así se relaciona con los de su misma especie y a ninguno le molesta su animalidad, queda bien lo de animal moralista y el dicho de Catón sobre el árbol que da moras.

<<Lo social nos aparece adscrito sólo a los hombres>>7. El <<otro>> se revela o se manifiesta, su presencia  es totalmente distinta de la de las cosas...El otro irrumpe en mi existencia mediante la epifanía del rostro.8 (p. 245)
Finalmente, Lucas Lucas (2005), quien no se conforma con su simple trabajar-alimentarse-consumir, su biología, nos refiere a la naturaleza humana trascendente y en la que la moral es una de las bases para superar la biología y el conflicto entre los de su misma especie.  


Referencias


García Norro, J.J. (2013). Relativismo moral. En Fernández Labastida, F., Mercado, J. A. (editores). Philosophica: Enciclopedia filosófica on line, Recuperado de 

Lucas Lucas, R. (2005). El hombre, espíritu encarnado. Compendio de filosofía del hombre. Salamanca: Sígueme.

México. Secretaría de Educación Pública. (2018). Cartilla moral. Recuperado de 

Ocampo Ponce, M. (2002). Las dimensiones del hombre: un estudio sobre la persona humana a la luz del pensamiento filosófico de Santo Tomás de Aquino. Valencia: EDICEP.

Pinker, S. (2003). El animal moralista. En La tabla rasa: la negación moderna de la naturaleza humana. Barcelona: Paidós.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario